| Autor |
Tema  |
|
AndesSur
AndesSur
   
1000347 Mensajes |
Mensaje enviado el - 2004/01/16 : 10:22:35
Podés ver o leer lo expuesto dentro de este enlace: http://www.andessur.com/expositores/019_PD/019_Hablar/019_general/019_machoposmo.htm Y, después, podés dejar tu aporte, comentario u opinión dentro de esta carpeta en este Foro para lo cual solamente tenés que estar registrado y hacer clic arriba a la derecha en donde dice "Responder al tema". Equipo de Administradores Foro AndesSur
|
Marcelo Gómez
AndesSur
   
Argentina
1246 Mensajes |
Mensaje enviado el - 2004/01/20 : 00:31:14
* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * Nota: El artículo que se transcribe a continuación ya había sido enviado a este foro en miércoles 25 de junio de 2003 pero resultó borrado con todos los demás mensajes cuando alguien entró a sabotear este foro en agosto del mismo año.* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * TENDENCIAS Un nuevo modelo de hombre, bien masculino pero sensible, invade las capitales del Primer Mundo A los “metrosexuales” les gustan las mujeres, lo que no los priva de consumir cosméticos, revistas de diseño y ropa de moda. Son jóvenes, están conquistando el Primer Mundo y empiezan a verse en la Argentina. Por Warren St. John. Según él mismo, el joven Karru Martinson no es lo que se diría un hombre “muy masculino”. Usa a diario una crema para la cara que cotiza a 40 dólares el pomo, viste trajes a medida y alterna tres marcas diferentes de shampoo. Le gustan los “wine bars” y salir de compras con sus amigas, quienes confían en su gusto y valoran sus comentarios en materia de moda. Durante un largo tiempo, sus amigos varones pensaron que Karru era “un poco diferente”. Pero Martinson, que vive en Manhattan y trabaja en una compañía financiera, dice que no es “tan” diferente. “Nunca tuve dudas sobre mi orientación sexual: a mí me gustan las mujeres”, dice. Hace un mes, un amigo suyo que trabaja en una consultora de marketing lo invitó a formar parte de un grupo motivacional al que los expertos en consumo identifican con un nombre por lo menos curioso: metrosexuales. A Karru, la definición le calza como anillo al dedo: Martinson es un hombre heterosexual urbano y está dispuesto a aceptar su côté femenino. Convencida de que estos jóvenes de mentalidad abierta esconden los secretos de las tendencias de consumo que mañana dominarán al mundo, la mega agencia publicitaria Euro RSCG, que tiene 233 oficinas en todo el planeta, se decidió a estudiarlos para descifrar sus hábitos consumistas. Así fue que, citado en un restaurante de Manhattan, Nueva York, Estados Unidos, Karru Martinson respondió las preguntas de los publicistas y, de paso, chusmeó con otros once tipos como él, que usan jeans de marca, se interesan por el diseño de interiores, hacen yoga y no ocultan su pasión por los Mini Cooper. Antes del encuentro, no estaba demasiado seguro de qué implicaba exactamente ser un metrosexual. Sin embargo, cuando salió de la entrevista se identificó como tal: “Tengo todas esas características”, dijo. Martinson está a la moda: los expertos en consumo sospechan que los EE.UU. están a punto de entrar en la era metrosexual. Los nuevos productos para hombres jóvenes son incontables, desde sistemas novedosos para teñirse el pelo, hasta desodorantes masculinos para todo el cuerpo. Y todo tipo de estrategias de cuidado personal tradicionalmente asociadas al mundo de las mujeres. Por ejemplo, según datos de la Sociedad Norteamericana de Cirugía Plástica y Estética, entre 1997 y 2002, en los EE.UU. se triplicó la cantidad de cirugías plásticas realizadas a pacientes varones, que acudieron en masa a los consultorios, redondeando un número sorprendente: 807.000 hombres se retocaron por lo menos una parte de su cuerpo con fines plásticos/estéticos. “Ellos son los que marcan la tendencia en materia de estilo”, dice Marian Salzman, ejecutiva de estrategia de Euro RSCG, a cargo de los grupos de metrosexuales. “Esto no quiere decir que el norteamericano promedio vaya a copiar lo que hagan estas personas, pero si no los estudiamos, nunca sabremos para donde irá el norteamericano promedio”. En Europa, la cuestión también está a la orden del día y hasta tiene un ícono propio: David Beckham, la estrella del fútbol inglés, que se pinta las uñas, se hace trencitas en el pelo y posa para revistas gays sin resignar su heterosexualidad y su alto su perfil masculino. La palabra metrosexual también está ganando mercado entre los publicistas norteamericanos, que buscan desesperadamente un término para describir a este nuevo tipo de hombre feminizado, que va camino a ser un fenómeno. Los EE.UU. tienen una larga tradición de hombres sensibles: Alan Alda y John Lennon siempre fueron elogiados por las feministas. Sin embargo, lo que separa al metrosexual moderno de estos antecesores es su actitud desprejuiciada hacia la inevitable sospecha de que un hombre que se viste bien, tiene buenos modales, sabe distinguir una sábana buena de una mala y puede opinar sobre moda femenina es gay. “No me importa lo que digan”, dice Marc d’Avignon, de 28 años, adicto a los jeans de marca. “Me pueden decir homosexual, femenino, lo que sea... No me importa: yo tengo personalidad”. Si bien algunos metrosexuales prefieren privarse de algunas tendencias por miedo a que los demás sospechen que son gays, como ir a la manicura o usar colores brillantes, otros se apropian conscientemente de la cultura gay como una recurso para diferenciarse del montón de hombres grises. El hecho de que haya otros hombres que cuestionen su sexualidad es, incluso, parte de un juego al que les gusta jugar. Destacarse implica estar al tanto de qué productos están de moda y cuáles ya fueron. Los publicistas se refieren a este tipo de compradores obsesionados por el estilo como “consumidores influyentes urbanos” y no se les escapa que están dispuestos a gastar un poco más o hacer un esfuerzo extra para mejorar su look personal. Por ejemplo, un hombre que decide comprar una crema Clinique masculina tiene que tener las suficientes ganas de tenerla como para acercarse al mostrador de cosméticos de una gran tienda repleta de mujeres. Y quien desee vestir inmejorables jeans Diesel tiene que estar dispuesto a pagar por ellos 135 dólares. En un esfuerzo por descifrar el universo metrosexual, Euro RSCG está perfeccionando algunos métodos de sondeo de metrosexuales. Para empezar, sus analistas ya descubrieron que a los metrosexuales les gusta intercambiar hallazgos. Y que el objetivo de todo es seducir a las mujeres, cosa que suelen lograr: “A mi marido le gustan los deportes y toda la cosa masculina”, dice Alycia Oaklander, una publicista de 29 años que vive en Manhattan y se acaba de casar con un fanático de los Redskins que adora la cerveza y las hamburguesas, “aunque también le encanta cocinar y adora el diseño.” La proliferación de metrosexuales está impactando, incluso, en los círculos gays. En varias entrevistas, el actor gay Peter Paige, quien interpreta a Emmett en la serie “Queer as Folk”, se quejó de que cada vez le cuesta más diferenciar entre heterosexuales y homosexuales. “Todos usan pantalones de talle bajo, hacen fierros y consumen más productos para el pelo de los que yo usé en toda mi vida. Y, además, huelen mejor que una madre en Pascuas”, dice. Paige dice que, por lo menos, los metrosexuales no son violentos: “Antes, te ligabas una piña. Ahora, te dicen: ‘Sorry, soy heterosexual, pero gracias por el piropo’”. © The New York Times Traducción de Claudia Martínez
http://old.clarin.com/diario/2003/06/25/t-579577.htm Marcelo Gómez Buenos Aires, Argentina
|
Don ¶
AndesSur
   
Argentina
4203 Mensajes |
Mensaje enviado el - 2004/01/20 : 11:36:14
___En referencia al artículo de "El macho posmo" de Paz Dubarry, me parece que el gran problema que se plantea es que la mujer se encuentra en una posición que no tiene precedentes ya que, finalmente, ha ocupado lugares que antes solamente ocupaba el hombre (el macho) y todavía no está segura de la actitud a tomar estando en estos sitios. Lo cual es sumamente comprensible si consideramos que su nuevo posicionamiento es justamente y valga la redundancia algo nuevo. Para ella y para él. ___Tal vez el hombre al ver que ella puede hacer lo que antes solamente hacía él ha optado por tomar una posición mucho más relajada y descubrir que puede disfrutar de cosas que antes no le estaban permitidas. Ellas todavía están demasiado estresadas como para darse cuenta de que lo más importante que uno tiene en la vida no es precisamente el trabajo (sobre todo cuando ese trabajo es para otros, como en la mayoría de los casos) y están restándole valor a cosas cotidianas que son realmente importantes según pasan los años. ___Bueno, supongo que será cuestión de eso, de que pasen los años. ___Don ¶ ___Buenos Aires, Argentina
|
CRASH
AndesSur
   
Argentina
5586 Mensajes |
Mensaje enviado el - 2004/01/20 : 12:20:02
yo lo que veo.. que como la mujer empieza a tomar nuevos sitios..el hombre a su vez lo hace también... por ejemplo en la casa.. quién diría que hoy en día el hombre también se ocupa de bañar y cambiar a su hijo ? a mi me parece fantástico :P CRASH "love in the dying moments of the twentieth century" Buenos Aires, Argentina
|
Ercilia
AndesSur
Argentina
193 Mensajes |
Mensaje enviado el - 2004/01/22 : 15:14:54
Aunque comparto plenamente la opiniòn de Don y Crash,lo que escribiò Paz Dubarry esta bueniiisimo!,muy claro,para mi a lo que se refiere no es al hombre que trata de adaptarse a los cambios en favor de un mejor entendimiento entre el hombre y la mujer,sino a aquel,justamente "macho" que cree que "estableciendo" esa postura la tiene "re-clara",ademàs de creer que va a ser todo un èxito,cuando en el fondo lo ùnico que se logra segun mi entender es el prototipo del "macho indefinido". Ercilia Marcó del Pont La Falda, Pcia. de Córdoba, Argentina
|
FCW
AndesSur
Argentina
15 Mensajes |
Mensaje enviado el - 2004/01/23 : 18:13:00
Esto apareció en "La Nación" de hoy:Tendencias Metrosexuales: ¿una nueva clase de hombres? Viven en grandes metrópolis y son heterosexuales, pero no dudan en mostrar su costado femenino. Invierten horas en mejorar su aspecto físico, son refinados en sus gustos y muchas mujeres mueren por ellos. Radiografía de un fenómeno que desafía los ideales tradicionales de masculinidad NUEVA YORK.- ¿Cuál fue la primera pregunta que Maureen Dowd, la columnista estrella de The New York Times, le hizo a Arnold Schwarzenegger en cuanto fue elegido gobernador de California? No fue sobre los impuestos ni los inmigrantes ni la guerra en Irak o su política social. Dowd fue directamente al punto que le interesa a la gente. Y disparó: "¿Es usted un metrosexual? Si hay una palabra que quedará eternamente asociada con el año 2003 es precisamente ésa: la que describe a un nuevo tipo de hombre, habitante de las grandes metrópolis (de allí su nombre) y masculino, pero que se apropió de ciertos hábitos de consumo que tradicionalmente se asociaban con las mujeres o los homosexuales. Los metrosexuales son sofisticados, saben de vinos, usan ropa cara, van a la manicura con regularidad y al spa. Compran cremas humectantes como antes compraban cervezas. No tienen pudor en usar brillantes en las orejas, aun para salir a correr. Tardan más que sus mujeres frente al espejo. Y si están en la playa, se envuelven en un pareo. Si bien fue en Estados Unidos que los metrosexuales se con- € virtieron en la moda del año, a partir de un informe del gigante de la publicidad Euro RSCG, que examinaba las nuevas actitudes, deseos y ambiciones del hombre del siglo XXI y que fue reproducido a diestra y siniestra por todos los medios de comunicación, la palabra se originó en Gran Bretaña. En un artículo en The Observer, el periodista inglés Mark Simpson bautizó como metrosexual al nuevo hombre, fruto de la revolución en la vanidad masculina y de la libertad que le dio la nueva mujer, que ya no lo requiere en su tradicional papel de protector y proveedor. De Gran Bretaña también salió el símbolo último de la metrosexualidad: David Beckham, el capitán del seleccionado. Marido y padre ejemplar en la casa, y aguerrido delantero en la cancha, nadie pone en duda su sexualidad. Al mismo tiempo usa las uñas esmaltadas, pareos, posa como modelo para la tapa de revistas gay, se hace trencitas en el pelo y aun al ser condecorado por la reina no se sacó los aros de diamante que lo acompañan en la cancha. Otras celebridades metrosexuales: Ben Affleck, que dejó su look de chico de barrio con barbita alternativa para convertirse nada menos que en el vocero de la compañía de cosméticos Revlon (que por primera vez contrata a un hombre); Ewan McGregor, que aprovecha su nacionalidad escocesa para posar en pollera mientras las mujeres suspiran; o el nadador australiano Ian Torpe (Torpedo), que acaba de lanzar su línea de perlas para hombres, que combinan con el slip de turno. Y siguen las firmas: Pierce Brosnan, Justin Timberlake, George Clooney, y más. Es que, justamente, los metrosexuales son el sueño de los marketineros, un nuevo nicho altamente consumista en el que es considerado el mercado más difícil: el de los varones heterosexuales. Cualquier antropólogo amateur puede entretenerse buscándolos en el shopping, donde los nuevos productos para hombres jóvenes son incontables, desde sistemas novedosos para teñirse el pelo y que no se note hasta desodorantes masculinos para todo el cuerpo. O en las salas de espera de los cirujanos: según datos de la Sociedad Norteamericana de Cirugía Plástica y Estética, entre 1997 y 2002, en los Estados Unidos se triplicó la cantidad de cirugías plásticas realizadas a pacientes varones. Un total de 807.000 hombres se retocaron por lo menos una parte de su cuerpo con fines plásticos/estéticos. "Los metrosexuales están encontrando el coraje de entrar en el territorio femenino sin el temor de perder su status de hombre de verdad", explica Marian Slazman, la jefa de estrategia detrás del informe de Euro RSCG. Porque si bien hombres sensibles o new age hay hace rato, éstos son los primeros a los que no les preocupa que su sensibilidad los haga parecer gays. Tanto que el programa de televisión metrosexual por excelencia -y que acaba de estrenarse en la Argentina- es la serie Queer Eye for the Straight Guy, en la que los fabulosos cinco (especialistas en cuidado personal, ropa, decoración, modales, cultura general y cocina, todos ellos abiertamente gay) instruyen a heterosexuales feos y desprolijos en las artes de lucir sofisticados como ellos… pero para deleitar a las chicas. Y ni que hablar de la manera en que los metrosexuales están revolucionando el mercado editorial: "De pronto hay decenas de revistas dedicadas a los hombres y su cuerpo y todas tienen la misma fórmula: luzca bien, consiga más sexo, consiga más mujeres", explica Roberto Olivardia, psicólogo de Harvard. Olivardia es coautor de El complejo de Adonis; los secretos de la obsesión masculina por el cuerpo, donde señala un aumento de los hombres con desórdenes en su imagen. Y como las revistas unen el lucir bien con el ser aceptado, los hombres se están volviendo cada vez más conscientes de su cuerpo y gastando más en él. ¿Por qué aparecieron aquí y ahora? Naturalmente hay una mezcla de factores, pero según Slazman, los ideales de masculinidad tradicional recibieron un duro golpe con los atentados del 11 de septiembre, que les mostraron a los hombres su indefensión. Y que el héroe de la guerra de Irak sobre el cual se están haciendo todas las películas haya sido la soldado Jessica Lynch tampoco ayudó particularmente a rescatarlos. Además, el grupo de varones que ahora tienen entre 15 y 25 años (quienes determinan los patrones de consumo que emulan los mayores) fueron en su mayoría criados por mujeres que trabajaban y ven como algo natural el cambio de roles entre los sexos. Y las mujeres, ¿qué opinan? Para algunas, el metrosexual es la reencarnación de la historia de Frankenstein: la horrible criatura que fue creada por sus excesos y que no tiene nada de atractivo. Otras están encantadas. Los metrosexuales no sólo son increíblemente sexy y seguros de sí mismos, sino que hasta se los puede mandar a elegir las sábanas y sabrán cuáles tienen la textura correcta y hacen juego con el ambiente. Si no, pregúntele a Arnold: atrás quedaron los fierros. Además de la política, su nuevo pasatiempo es el shopping. Con su piel perfecta, pelo con brushing y uñas retocadas, aseguró que hasta es él el que le elige la ropa a su mujer, María Shriver. "Yo le elijo los vestidos y cada accesorio. Me gusta." Si Terminator lo dice… Fernando del Campo Wilson Tigre, Pcia. de Buenos Aires, Argentina
|
May
AndesSur
Argentina
5 Mensajes |
Mensaje enviado el - 2004/01/23 : 23:10:34
Me perece que el éxito o no de este tipo de macho posmo lo decidirá la mujer. A alguna mujer le interesa este hombre teñido, con olor a crema con siliconas, y que se mete en los vestidores? Serán muchas? serán pocas? Pronto lo sabremos. Yo voto por el hombre con canas, perfume a desodorante masculino y amante de las mujeres y del gol. May Buenos Aires, Argentina
|
Don ¶
AndesSur
   
Argentina
4203 Mensajes |
Mensaje enviado el - 2004/02/23 : 16:34:31
___Siguiendo con la línea de pensamiento que planteé en mis líneas anteriores, me parece que se puede observar como las mujeres se destacan tanto en la facultad como dentro de cualquier empresa pero, también se las puede ver inmersas dentro de la responsabilidad que ellas mismas se imponen superando la que las empresas, en donde trabajan de manera destacada -como ya dije-, les exigen y, de esta manera, postergan su vida más allá del ámbito laboral (todo esto puede cambiar drásticamente a partir del primer hijo). ___Se podría decir que son las más eficientes cuando lo hacen al servicio de otro pero que tienen pánico escénico al momento de hacer lo mismo de manera independiente, como si todavía no manejaran los códigos que implica el ser dueñas de su propio trabajo y no hacerlo para otro. ___Don ¶ ___Buenos Aires, Argentina
|
Helena
AndesSur
  
Argentina
427 Mensajes |
Mensaje enviado el - 2004/02/26 : 13:52:00
quote:
Yo voto por el hombre con canas, perfume a desodorante masculino y amante de las mujeres y del gol. May Buenos Aires, Argentina
es bárbaro que el hombre cuide su apariencia, mejore su sonrisa, esculpa su cuerpo, alice su piel, que no tape sus canas ni planche arrugas!!! ni alice su pelo, que se depile y se perfume...Lo que no podría aceptar bajo ninguna circunstancia es que: use mis productos o bien que dedique parte de su tiempo en intercambiar opiniones acerca de un producto u otro! HOM Buenos Aires, Argentina
|
Helena
AndesSur
  
Argentina
427 Mensajes |
Mensaje enviado el - 2004/02/26 : 14:04:44
quote:
______Tal vez el hombre al ver que ella puede hacer lo que antes solamente hacía él ha optado por tomar una posición mucho más relajada y descubrir que puede disfrutar de cosas que antes no le estaban permitidas. Ellas todavía están demasiado estresadas como para darse cuenta de que lo más importante que uno tiene en la vida no es precisamente el trabajo (sobre todo cuando ese trabajo es para otros, como en la mayoría de los casos) y están restándole valor a cosas cotidianas que son realmente importantes según pasan los años. ___Bueno, supongo que será cuestión de eso, de que pasen los años. ___Don ¶ ___Buenos Aires, Argentina
eso pasa mucho acá en Argentina y en países donde lamentablemente existe una desigual repartición de obligaciones entre el hombre y la mujer. Hablo de la posición de la mujer ante su carrera profesional y ante su futuro de madre. Hablo del nivel de culpabilidad que sentimos las mamás cada segundo que estamos fuera de casa (en mi caso particular ese nivel es muy alto), sentimiento que en cierta forma nos tara, limita y condiciona al punto de tener que recurrir a "reuniones inventadas" para poder asistir a las reuniones en los colegios o para estar cerca de los chicos cuando están enfermos. Esa culpa, en países como el nuestro, no es un sentimiento que el hombre experimenta cuando es padre ni estima que algún día sospechará al momento que está planeando su vida profesional. En países como por ejemplo, Suecia, donde las obligaciones parentales están equilibradas al 50%, el éxito laboral de las mujeres (sean madres o aún no lo sean) está exclusivamente determinado según la capacidad de la persona. Por otro lado o por el mismo tema, el índice de familias monoparentales es también mucho más reducido. HOM Buenos Aires, Argentina
|
Maga
AndesSur
   
Argentina
1518 Mensajes |
Mensaje enviado el - 2004/02/29 : 21:14:37
Tema viejo... en realidad el hombre siempre, a lo largo de la historia occidental (específicamente Europa), fue el "coqueto", el que se producía etc. Si vamos a los años del 1700, por ejemplo, el hombre era el que se maquillaba, se pintaba lunares, usaba peluca, y sus vestimentas eran mucho más elaboradas que las de las mujeres. Este estudio està muy claro en el libro de Lipovetsky: "El imperio de lo efímero".Por otro lado, creer que lo propio de la femineidad es cuidar el cuerpo, y por lo tanto, un hombre "es más femenino" al hacer esto, es una visión muy machista. Creo que la mujer puede caracterizarse por cuestiones mucho mas interesantes que estas. A su vez, la preocupación por la valoración del ser humano a través de los objetos que consume me parece patética sin importar el sexo. No caigamos en la ilusión del consumismo que nos imponen las marcas norteamericanas. Referente a este tema recomiendo: "No Logo" de Naomi Klein. Posdata: Según el vocabulario en estos artículos: ¿Qué categorización usarían para el hombre-de-la-villa-tucumana? ¿No les parece sospechoso que no estén incluídos en estos lenguajes? Maga Don Torcuato, Argentina
|
|